15 de marzo de 2016

Encontrarme.

Poco a poco, pasito a pasito, día a día. 
Poco a poco, con o sin ayuda. 
Poco a poco, caerme, levantarme. 
Poco a poco, empujón tras empujón. 
Poco a poco, sin vicios que destruyen.
Poco a poco, sin ataduras.
Poco a poco, sin ese miedo que recorría cada uno de mis sueños. 
Poco a poco, con más ganas de verme que de perderme. 
Poco a poco, dándole esa pequeña oportunidad al tiempo.
Poco a poco, coraza, caja fuerte. 
Poco a poco, buena cara, sonrisa y zancada. 
Poco a poco, con quien me quiere.
Poco a poco, con quien da por mi aunque no me lo merezca. 

Poco a poco, conmigo.

17 de febrero de 2016

Me he...

Dependiendo de quien no debo, he aprendido a no depender de nadie.

Dándome de bruces mas de mil veces, aprendí donde estaba el muro incluso yendo con los ojos cerrados.

Aprendiendo a recoger mis trozos, he aprendido a mantenerlos lejos de mi para no cortarme.

Curándome las heridas, aprendí a dejar de abrirlas. A dejar de hincar el dedo, hasta el punto de no poder controlar la profundidad de esta.

No basándome en el transcurso del tiempo, sin fijarme en si es Lunes o Sábado, me he dado cuenta de que solo yo puedo decidir cual es mi lugar, mi momento, lo que quiero vivir, la gente con la que quiero estar e incluso si quiero ser feliz o no.

Fijándome metas, manteniéndome ocupada, he entendido el sentido de la soledad. Que si no tengo tiempo de pensar, vivo mejor. 
Cometiendo errores es como me he hecho mas fuerte, e incluso diría un pelín más egoísta. 

Buscando a quien me busca, es como me he dado cuenta de quien merece la pena. 

Luchando, es como me he dado cuenta que a veces es mejor darse por vencida, y otras que es mejor mantenerse firme a golpe de cañón.

12 de febrero de 2016

Querido ángel de la guarda.

Noches eternas. En vela, ¿me ves?
Me rompo, ¿me cuidas?
Me pierdo, ¿me encuentras?
Dime, ¿Por qué te fuiste?

Las noches, empezaron a ser frías. Tanto como yo.
Volvieron mis pesadillas, dolorosas, cortantes. 
Tengo la certeza, de que aunque estés lejos, sigues ahí.
Que aunque te estés perdiendo muchas cosas, estás ahí.
Pasarán miles de huracanes que igual que tu, con tu marcha, me destrozarán hasta el último pedazo que he conseguido recoger.
Pasarán miles de caras desconocidas por mi vida. Quizás se hagan conocidas durante un tiempo, o quizás solo un rato. 
Pasará el tiempo, con todas sus consecuencias, como que no me verás crecer poquito a poco como persona, que cambiaré de forma de ser, que habré crecido, aunque parezca que sigo siendo igual de pequeña y que sigues sacándome esos cuatro dedos, no sonreiré por cosas que sonreía, igual dejo algunas aficiones, me centre mas en ellas o encuentre otras nuevas. Igual aprendo a ser menos ingenua, a no ahogarme en un vaso de agua, o a no sacarle punta a todo. 
Me cuesta creer que estés lejos, aún no me acostumbro a no escuchar tu voz al otro lado del teléfono, a acostumbrarme a no escuchaste (porque joder como echo de menos tu voz), o a no tener los abrazos mas largos y más estrujaste que existen. Me cuesta creer, que no estás. Y que seguirás sin estar. 


Querido ángel de la guarda, cuida de mi. 


1 de febrero de 2016

1, 2, 3... Cuenta, respira.

Joder, me ahogo.
Estoy harta de ser la buena de la película, y que al final acabe rota y recogiendo mis pedazos. Lamiendo mis propias heridas, y cayendo de nuevo.
¿Por qué no sé?
1, 2, 3... Cuenta respira.
Joder, me odio.
Estoy en un bucle sin salida, y de aquí a un tiempo no sé quien es quien. No se quien soy.
¿Quién soy?
1, 2, 3... Cuenta, respira.
Joder, me canso.
Estoy débil, en mi nube gris que sólo hace que precipitar.
¿Cuándo bajo?
1, 2, 3... Cuenta, respira.
Joder, me pierdo.
Estoy ahí, pero no se si del todo. Mi cabeza vuela, y mi cuerpo... Simplemente está ahí. Tan blanca como siempre, sin sentir si me rozan, sin hablar. Pero con cuchillos por dentro y chillando a pleno pulmón.
¿Dónde estoy?
1, 2, 3... Cuenta, respira.

FRIO. 

27 de enero de 2016

Carta a mi misma.

Hola, supongo. 
Que irónico eso de escribir para ti misma. 

Mira como has crecido, mira como has cambiado, como persona, física y mentalmente. Mira quien te importa y quien te parece suplementario, quien ha estado contigo mientras llorabas como una niña y quien solo ha disfrutado de tu sonrisas. Mira dentro de ti, tu bien sabes a quien merece la peana abrirle el corazón y a quien no. 
Aprende a no juzgar a la gente, ni por como es a primera vista, ni por como dicen que es, aprende a juzgar por lo que tiene dentro, por lo que te transmiten sus ojos y por como te hace sentir cuando estés a su lado. 
Se quien eres, nada de estereotipos, nada de modas y por supuesto mantén tus principios siempre, esos que te han dejado sola, te han llenado de orgullo y te han recordado siempre quien eres. Se fuerte, que lo eres, hasta en los momentos mas difíciles, esos que rompen y desgarran el corazón.
No dejes de sonreír, aunque es lo que quieran. No dejes de reir, porque tu risa siempre ha tenido ese tono especial y contagioso. 
Se feliz, o intentalo, Pero siempre con tu gran corazón por delante. Pero no seas tonta, y no lo dejes desprotegido, protégelo. 
Si tienes que llorar, llora. Si tienes que chillarr, chilla. Si tienes que prometer, promete; eso si, cumple. Si tienes que irte, márchate a donde sea, pero que te haga feliz. Elige bien tu camino, nada de hacer lo que otros quieren, sino lo que tu quieras. 
Quiérete, se egoísta contigo y los tuyos, aprende a quererte aunque te cueste. 
Nunca te des por vencida en algo que te ilusiona, o te hace feliz. Porque no siempre hay que dejar las cosas atrás y hacer como si nada.
Recuerda que no siempre tendrás a alguien a tu lado que te de un empujón, que un día la gente que quieres te cuidará desde otra parte o se alejará de ti. No te acojones, no te eches atrás y date tu ese pequeño empujón que necesitas para logarlo.
Consigue tus metas, con o sin los que te rodean. Consigue lo que siempre has querido, pero no te amargues por no lograrlo. No dejes que cuatro palabras tontas te dejen atrás. 
El tiempo no ayuda, pero creo que eso ya lo sabes. Pero dale una oportunidad, tampoco es tan malo como parece. 
Vive a tu manera, sin que nadie te haga de menos, lucha por lo que quieres; si sabes que merece la pena. 
Sueña como si fueras una niña de 5 años que desea con todas sus fuerzas hacerse mayor. Y cumple esos sueños que nadie se llega a imaginar. 

Escapa, corre, huye, quédate, siente, llora, canta, ríe, cocina, aprende, cáete, levántate, besa, ama, abraza, disfruta... 

"Todo sueño que puedas llegar a tener, se terminará cumpliendo si es lo que quieres."

24 de enero de 2016

Dragoste.

Callarme, ni una palabra.
Esconderme, hacer como si nada. 
Fría, antipática, borde, egoista. 
No existo, o no existes. 
Dragoste, ¿que mas da?
No hablo. No importa. 
Tiempo, no avanza. 
¿Quién? No lo sé.
¿Cuándo? Pasado.
¿Dónde? Lejos. 
Sueños, rotos.
Manos, sin caricias. 
Besos, demasiado amargos. 
Ganas, cero y disminuyendo. 
Correr, huir, desaparecer. 
Lugares, prohibidos, como palabras. 
Recuerdos, a flor de piel. 
Heridas, sangrantes. 
¿Duele? Silencio.
Soledad, peor aún. 
Querer, no poder.
Tener, se escapa. 


3 de abril de 2014

¡SAL, MÓJATE!

Siente cada gota de esa nube gris que tapa cada rincón de luz. siente como el agua moja tu cara, da igual que se esfume el maquillaje o que se te transparente la ropa.

Siente.

Siente cada gota como un poco de frescor que llega a tu vida, como el agua que descampa el cielo hasta que aparece el arcoíris. 

Ríete de aquellos que van debajo de un paraguas ocultando cada uno de sus problemas, ríete a carcajada limpia de cada uno que esconde quien es bajo ese paraguas de colores que llama la atención.

Siente, y jamás cojas ese paraguas de colores que utiliza la gente, deja que el agua corra por tu cara, mojando cada una de tus prendas, cada uno de tus cabellos e incluso tus pies. Siente como poquito a poco el agua te va diciendo quien eres.